Dime cómo te comunicas y te diré quién eres

comunicacion efectiva

Vivimos tiempos de incertidumbre. La sociedad avanza (o retrocede) a pasos agigantados. Pero algo dentro de nosotros nos dice que no estamos evolucionando cómo debiésemos. Lo vemos en nuestras relaciones diarias. Lo vemos por televisión sobre personas influyentes, grandes magnates y políticos. Desde la persona más humilde del mundo, hasta la más influyente, nuestras relaciones se estancan, se individualizan y se conciben para el fracaso. Una de las razones fundamentales es que no hacemos uso de una poderosa herramienta social: la comunicación efectiva.

Son tiempos de desconfianza, de individualismo y de egos. Pero existe un hilo, un canal o un método. Llámalo como quieras. Es una imperceptible red de redes que nos une y no estamos aprovechando. Te hablo de la comunicación.Concretamente de una comunicación efectiva.

comunicacion eficienteMe refiero al lenguaje, al verbal y al no verbal. Al escrito. A la comunicación interpersonal. Algo tan básico y tan desaprovechado. A esa capacidad de entender y hacernos entender. Del pegamento de la sociedad. El pegamento que se ha secado, que no fluye y que destruye el potencial que una sociedad debiese legar a los libros de historia.

Ya no hay comunicación asertiva. Hay comunicación destructiva. Ya no entablamos una charla para llegar a un acuerdo. Hablamos para imponer nuestras ideas. Escuchamos para responder y no para comprender. Padecemos una sordera encubierta y crónica. Escupimos palabra para adoctrinar. Y ninguna de esas cosas las hacemos bien.

Comunicación efectiva VS “descomunicación”

Desde las redes sociales a los medios de comunicación tradicionales. Desde la escuela a la familia. En el bar o en el trabajo. Asumimos la idea de que nuestro mensaje es el que vale. Hemos enterrado una herramienta básica para el avance de la sociedad. También hemos sepultado el arte de las palabras como medio para edificar juntos. Tratamos de destruir el edificio de ideas de los demás para construir un rascacielos con nuestras propias palabras. El más alto y luminoso.

Acudo a la etimología que me encanta porque da pistas sobre el mundo de las ideas. Comunicar viene del término del latín “communicare”. Su significado, ja, es conectar o compartir. No imponer o dividir, como muchos piensan.

Pero estamos de suerte. Contamos con unas bases, unas ideas o propuestas que pueden encauzar el verdadero significado de comunicar. Porque es necesario. Y si dos político no son capaces de comunicar, pueden fracturar la sociedad. O si dos personas no se entienden, pueden echar por la borda una bonita amistad. Y porque, en definitiva, si no somos capaces de unir a las personas bajo ese sutil hilo, dejamos de ser sociedad.

La importancia de una comunicación efectiva

Como somos seres “sociales” es fundamental saber entenderse con los demás y entablar relaciones sociales basadas en una comunicación efectiva, es decir, debemos aprender a manejarnos en diversas situaciones sociales. Por ello, la comunicación es fundamental

De ahí la importancia de la comunicación como fenómeno por el cual las personas establecemos contacto con los demás. Esto nos permite recibir y transmitir información y llegar a entendimientos y consensos. En el proceso de la comunicación intervienen diferentes elementos que facilitan o entorpecen este proceso.

Factores para una comunicación efectiva

1. La escucha activa

La comunicación no es solo hablar. Es más importante escuchar. Hemos perdido ese don. Una comunicación eficaz supone el intercambio mutuo de mensajes. Pero escuchar es más que oír. Escuchar requiere activar un proceso consciente. Para entender qué nos están trasmitiendo las palabras de nuestro interlocutor.

comunicacion efectivaDebemos ser asertivos. Tratar de comprender hacia donde va encaminada su comunicación. Entender la realidad de la otra persona, sus circunstancias, nos aporta un mayor grado de comprensión y empatía. Debemos ponernos en el lugar del otro. Eso, hoy, se hace poco.

La razón es que la falta de comunicación viene dada porque no se sabemos escuchar a los demás. Estamos más pendiente de decir lo que deseamos que de escuchar activamente a nuestro interlocutor. Esto erradica toda la esencia de la comunicación. Anteponemos lo que vamos a decir que tratar de entender lo que nos dicen.

Escuchar no sólo es abrir las orejas, es abrir la mente al mensaje que recibimos”

Tenemos que tener en cuenta que una escucha activa eficiente debe contener la habilidad de escuchar el mensaje verbal de nuestro interlocutor. Debemos apreciar también lo que expresa indirectamente. Su visión de la realidad, sus circunstancias y sentimientos. Sus valores, pensamientos e ideas. Y todo ello está implícito en su mensaje verbal. Esto es, en definitiva, la empatía.

Para ello debemos tener presentes varios factores:

  • Una predisposición a nivel psicológico. Esto es estar abierto a escuchar y valorar su mensaje global: lo que dice, lo que no dice, lo que piensa y lo que subyace en su mensaje.
  • Demostrar asertividad. Ponerse en el lugar del otro. Y mostrar esa atención mediante técnicas como la re afirmación del mensaje del interlocutor.
  • Mostrar atención y no distraernos de ese mensaje. El inicio de un mensaje es el que tiene el foco de atención. Pero esa atención se diluye a medida que el mensaje avanza. Especialmente si el mensaje no es directo y conciso.
  • Tampoco debemos interrumpir el mensaje de quien habla ni caer en el “síndrome del experto”. Esto es dar siempre respuestas al problema del “otro”, especialmente si no hemos escuchado todo su argumento.

2. Lo bueno, si breve, dos veces bueno

Uno de los pilares de una comunicación efectiva es la brevedad o lo conciso del mensaje. Un mensaje directo y bien estructurado genera un mapa mental a la comprensión de nuestro interlocutor. Esto es de especial relevancia en los ámbitos profesionales, más que en los sociales. comunicacion efectiva

Si queremos apelar a un objetivo definido en nuestra comunicación no podemos explayarnos como cuando nuestra conversación está en un ámbito social más distendido. Un mensaje breve y bien definido evita la confusión y la dispersión.

Hablamos de emitir un mensaje tan directo, claro y conciso, que la información aportada no nos desvíe de la comprensión del mensaje final.

3. Empatizar con nuestro interlocutor

Una comunicación efectiva requiere de asertividad. Esto es, ponerse en el lugar del otro. Tratar de comprender sus inquietudes y su realidad. Incluso, de forma egoísta, esto nos permite llegar a la consecución de nuestros objetivos.

comunicacion efectivaNuestra comunicación, sobretodo en ámbitos profesionales tiene una meta. Si somos capaces de entender las necesidades y debilidades de la persona con la que nos comunicamos, entonces tendremos más facilidades para ofrecer lo que nuestro interlocutor anda buscando.

Existe técnicas, muchas de ellas adoptadas desde la PNL (Programación Neuro Lingüística) que nos permiten lograr un alto grado de empatía. Por ejemplo, parafrasear o sintetizar las ideas que nos transmiten genera una sensación de comprensión y empatía en quien nos está hablando.

Una buena herramienta es ser capaz de resumir o sintetizar en pocas palabras los argumentos aportados por el “otro”. Podemos usar expresiones como “Quieres decir que…”, “Si no te he entendido mal dices que…”, “Lo que quieres decir es…”. Esto genera sinergias con nuestro interlocutor y simpatía, que deriva en que nuestra conversación puede llegar a buen puerto.

Pero no sólo el lenguaje verbal es importante para este fin. El lenguaje no verbal, las expresiones faciales o movimientos de mano, y el lenguaje corporal, en general, también admiten estas licencias. El PNL habla del efecto “mirroring”. Una técnica mediante la cual, si imitamos sutilmente las expresiones no verbales de nuestro interlocutor, conseguimos una sensación de comodidad en él. Y esto facilita y simpatiza la comunicación. No se trata de imitar como un mono. Se trata de adoptar, de una forma sutil, pequeños gestos que hagan a la otra persona sentirse más cómoda, en un plano inconsciente.

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Finalmente, introducir pequeñas “muletillas” de afirmación también genera confianza y empatía por parte de nuestro interlocutor. Expresiones como “vale”, “aja” o “bien”, refuerzan la percepción de comprensión por parte de quien comunica con nosotros.

Eso si, hay que usarlas con moderación. No interrumpir constantemente y usarlas porque de verdad estamos entendiendo el mensaje del otro. No vale dejar volar nuestra imaginación cual Homer Simpson y afirmar que estamos entendiendo, cuando en realidad estamos pensando en que vamos a comer.

4. Despersonalizar las ideas

Una de las cosas que más rompe la comunicación es que juzgamos demasiado. Tendemos a etiquetar a las personas por lo que dicen o transmiten más que por lo que son. Personas como tu o yo. Quiero decir que tendemos a personalizar las ideas. Esto implica falta de asertividad. Debemos usar la comunicación de forma constructiva y no juzgar, o usar la comunicación de forma valorativa respecto a nuestro interlocutor.

Por ejemplo, si debemos acabar una tarea en casa o en el trabajo, podemos decir “esta tarea podría hacerse mejor de esta manera” en lugar de “no creo que sea buena idea como lo haces”. Mientras que la primera frase expresa propuesta, cooperación y construcción, la segunda evoca crítica, negatividad y división. ¿Cuál crees que lograra mejor su propósito de finalizar la tarea?

Tendemos a etiquetar. Y sobretodo de forma negativa. Y eso jamás llega a buen fin. Si usamos etiquetas, que sea como refuerzo positivo. Que sirva para motiva, estimular y lograr metas.comunicacion efectivaEsto es muy habitual cuando tendemos a hacer reproches o destacar aspectos negativos de nuestro interlocutor. Apelar constantemente a errores, insistir en los problemas o aspectos que no fomentan la cooperación influyen en que la comunicación no sea eficaz. Rompemos los posibles canales de comunicación. Y en este sentido, el análisis del propio ego y nuestra propia realidad puede ser muy constructivo. Y es un error. La comunicación se invento para alcanzar consensos, acuerdos o sinergias. En el ámbito de lo social, personal y profesional.

La importancia del lenguaje no verbal

Nos parece que el grueso de un mensaje, en un diálogo proviene de la comunicación verbal. Pero nos equivocamos. Entorno a un 75% de un mensajes se realiza mediante la comunicación no verbal. La clave es que exista sintonia entre los mensajes verbales y los no verbales. Imagina cuando tu jefe te manda una tarea a última hora del día y tu le respondes que “no hay problema” pero tu expresión, lógicamente, no dice lo mismo.

Últimas recomendaciones para una comunicación efectiva y saludable

  1. Evitar las valoraciones o enjuiciamientos. Tendemos a criticar a nuestro interlocutor. Nos encanta enjuiciar lo que los demás hacen, dicen o dejan de hacer. Esto es así porque nos sentimos más cómodos poniendo etiquetas. Y son esas etiquetas las que forman nuestra identidad y nos dificultan cambiar y evolucionar. No ayudan a que la persona cambie, sino que refuerzan sus defensas. Hablar de lo que es una persona sería: “te has vuelto a olvidar de sacar la basura. Eres un desastre”; mientras que hablar de lo que hace sería: “te has vuelto a olvidar de sacar la basura. Últimamente te olvidas mucho de las cosas”.
  2. Generalizar no es una buena técnica. Tendemos a utilizar etiquetas para valorar a las personas en función de lo que acaba de suceder. Por ejemplo, usamos demasiado las expresiones “siempre” y “nunca”. Si alguien llega tarde a una cita, le podemos reprochar que “siempre llega tarde”, cuando la realidad es que, quizá, esa persona no sea muy puntual. Pero seguro que no ha llegado tarde el 100% de las veces. Eso genera distorsión y falta de valoración o refuerzo positivo para la persona que recibe el reproche. No es justo. Es mejor decir algo como “la mayoría de las veces llegas tarde…”. es una expresión más certera y aunque parezca lo mismo, no supone una estigmatización de la otra persona. De esa manera generamos en el otro un proceso mental menos agresivo.
  3. Otro de los factores que influyen en una comunicación poco efectiva e, incluso, no saludable es la acumulación de emociones negativas no comunicadas. La gente solemos cargarnos de malos sentimientos que, al no ser expresados, provocan estados alterados de nuestras emociones. Y esto tiene incluso connotaciones poco saludables a nivel físico. Pero esa ya es otra historia. El problema es que cuando esas emociones reprimidas afloran en forma de mensaje, este suele estar cargado de hostilidad y agresividad. Y eso, obviamente no facilita la comunicación. Por eso mejor, cuando tengas algo negativo que comunicar, hazlo en el momento.
  4. El foco o la desviación de temas es otro de los elementos de la incomunicación. Muchas veces estamos hablando de un tema y desviamos hacia otros asuntos que, aun estando relacionados con el principal, nos desvían de la finalidad del diálogo. Además, es muy recomendable dar, en primer lugar, la información positiva. El inicio de una conversación es crucial. Empezar un diálogo con connotaciones positivas facilita la comunicación. Produce satisfacción en nuestro interlocutor. Es una manera positiva de iniciar un mensaje. Si empezamos de forma agresiva u hostil, estamos iniciando una conversación destinada al fracaso.
  5. Claridad y concisión. Muchas veces, en el proceso comunicativo divagamos. Somos poco específicos o ambiguos. Y esa falta de concrección se materializa en falta de comunicación efectiva. Cuando quieres realizar un plan con tus amigos y simplemente insinúas que siempre hacéis lo mismo o que nunca te hacen caso, no vas a cambiar las cosas. Es mejor proponer, de una forma clara y específica lo que te gustaría hacer. Además debemos sintetizar nuestras idea. Esto supone ser breve y directo. Cuando prolongamos nuestro ideario de forma desproporcionado perdemos la atención y el interés de quien nos escucha.
  6. La importancia de la comunicación no verbal. Ya dijimos antes que, entorno al 75% de la comunicación tiene un origen no verbal. Para cuidar de ella debemos tener en cuanta diversos factores. En primer lugar, y como ya hemos citado, que sea coherente con la comunicación verbal. No podemos decir que nos encanta un regalo y poner cara de pocos amigos. También es clave el contacto visual. Demuestra interés y foco en la persona que nos escucha o habla. Y tan importante como el contacto visual es también el tono de nuestro mensaje. Puede ser un tono hostil o un tono amable. Pero, ¿con cuál de los dos captarás mejor la atención de quien te escucha? Ello incluye, incluso, la expresión de nuestra cara y gestos faciales.
  7. Factores circunstanciales. Nos referimos al momento y al lugar para una comunicación. Podemos usar las herramientas o técnicas anteriormente citadas, pero si ese mensaje no se reproduce en el contexto adecuado, pierde toda su esencia. Por ello, ademas de cuidar todos los aspectos anteriormente vistos, debemos reparar en las circunstancias de nuestro mensaje. Nos referimos al lugar y al momento. Determinadas conversaciones requieren un entorno delicado y privado, especialmente las que tratan asuntos delicados.

    Reflexión final sobre la comunicación efectiva

Y tu,¿cuántas veces has necesitado comunicar algo y no sabes cómo hacerlo? ¿Nunca te ha pasado haber transmitido un mensaje que no ha sido entendido por tu receptor? O incluso, ¿alguna vez has malentendido a alguien por no saber escucharlo no has sabido interpretar el mensaje “escondido” que había en sus palabras y gestos? ¿Cuántos conflictos podrías haber evitado usado estas técnicas de comunicación efectiva?



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Comments

  1. José has tratado un tema que me interesa muchísimo. Cómo bien has dicho una incorrecta forma de comunicarnos puede fastidiar una bonita amistad y a mí me ha pasado justamente eso. Por no ponerme en el lugar de la otra persona y pensar solo en mí he perdido a alguien muy interesante que me ha enseñado cosas muy importantes en esta vida. Espero haber aprendido la lección y no volver a equivocarme ni juzgar a nadie por las palabras que dice. Hay que valorar a la persona que hay detrás de ellas. Otro detalle que creo que en estos tiempos hay que saber valorar es que si se puede es mejor comunicarse cara a cara y no mediante medios electrónicos o redes sociales porque el hecho de no ver al interlocutor hace que muchas veces hablemos de más y de forma ánonima nos atrevemos a decir cosas que mirando a los ojos no seríamos capaces de decir. Deberíamos autocontrolar nuestras palabras porque podemos herir a alguien sin pretenderlo. Lamento haberlo hecho con esa persona especial y le pido mil perdones. Lección aprendida a base de haber perdido a esa persona. Mil disculpas

    • Jose Vicente Esteve Lopez : noviembre 6, 2017 at 12:45 pm

      Gracias Gema. Me alegro que te haya gustado. Y respecto a tu situación personal, miralo como un aprendizaje. Si todo saliese como esperamos, jamás tendríamos la oportunidad de aprender de nuestros errores. Y por tanto, no evolucionaríamos. Un saludo!!

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