Dolores articulares: aprende a combatirlos con 10 sorprendentes trucos

Dolores articulares: aprende a combatirlos con 10 sorprendentes trucos

Cuando sufrimos dolor articular o debilidad, especialmente de piernas, no hace falta ser demasiado listo para saber que algo no funciona bien en nuestro organismo. Y que necesitamos aliviar el dolor muscular. Habitualmente solemos pensar en motivaciones físicas y es cierto que, en buen parte de las ocasiones los dolores musculares y articulares obedecen a malos hábitos posturales o rutinas en nuestra posición, ya sea en el trabajo, mientras estamos sentados frente al ordenador o incluso en la posición que adoptamos en nuestro sofá o cama.

Pero otras veces, y en más ocasiones de lo que pensamos ese dolor y tensión muscular o articular obedece a pautas emocionales nocivas para nuestra salud como es el estrés o la ansiedad, fruto de nuestro día a día. Las articulaciones soportan una gran cantidad de estrés. Las articulaciones permiten nuestra movilidad y están íntimamente relacionadas con musculatura y huesos. Pero el estrés y el ritmo de vida tan acelerado en el que vivimos inmersas e inmersos hace que nuestro cuerpo deba hacer frente a esa tensión generada, de la cual muchas veces no somos conscientes.Vamos a explicarte como aliviar el dolor muscular.

Cómo aliviar el dolor muscular

dolorarticulacionesEste dolor en las articulaciones afecta muchas veces a la espalda y cuello, pero es altamente relacionado con extremidades y concretamente con rodillas, cadera, hombro, codo, muñeca e incluso dedos de pies y manos. Finalmente aparece la artritis o artrosis que causan dolor en las articulaciones. Si has sufrido estos dolores (o molestias) o conoces a alguien que los sufra, PLANTARTE va a ofrecer una serie de pautas que pueden reducir o hacer desaparecer estas sensaciones tan incómodas.

A. Frío o crioterapia. Es conocido que ante un dolor articular, por ejemplo el sufrido por una torcedura, solemos recurrir a las temperaturas frías pues reducen el flujo de sangre, y de esta manera reducimos el hinchazón de la zona afectada. En cuanto experimentemos dolor articular, deberemos aplicar hielo en la zona afectada de forma frecuente durante todo el día, pero no por un tiempo mayor a un cuarto de hora. El hilo no se aplicara directamente sobre la piel para evitar irritaciones, sino cubierto por una bolsa o paño limpio. Este proceso se repetirá tantas veces como sea necesario mientras dure la molestia.

B. Hidroterapia. Si el frío es beneficioso, no deja de serlo también el calor, en esta ocasión mediante agua caliente. La razón es que alivia la presión sobre las articulaciones y los músculos. De hecho, un buen baño de agua caliente es sumamente beneficioso para aliviar el dolor en las articulaciones de las rodillas y las caderas. Introducir la zona afectada en agua templada e incluso masajear para activar el flujo sanguíneo.

C. Masaje. Nada como tener un profesional de los masajes cerca: da igual un fisioterapeuta, un quiromasajista, un osteópata, quien sea. Pues un masaje siempre es bienvenido y en especial cuando sufrimos dolores articulares. Un masaje es uno de los mejores remedios para calmar el dolor articular, por ejemplo en las rodillas. Sin embargo, si no tenemos un masajista cerca o no podemos pagar uno hay miles de formas de descubrir como masajearnos nosotros mismos con la finalidad de aliviar esos dolores.

D. Ejercicio. Da pereza… puede, pero entonces no te quejes. La solución está en tu mano. Frente a los doloresarticulares,y siempreque el dolor no sea paralizante, existen multitud de ejercicios que permiten aliviar ese dolor. Si te duele la rodilla no te aconsejaremos que hagas bicicleta pero si que hagas natación. Si te duele la espalda no vayas a correr, pero quizá algún movimiento de yoga o tai-chi te resulte beneficioso. Es decir, al elegir un ejercicio que sea aquel que respete los límites de tu dolor. Pero ten en cuenta que el ejercicio puede aumentar la flexibilidad y la fuerza de tus articulaciones.

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Aliviar el dolor muscular con remedios naturales

Existen diversos remedios basados en hierbas naturales y ungüentos que nos ayudaran a aliviar, e incluso prevenir dolores de rodilla, cadera u otros dolores articulares. A saber:

1) La cúrcuma y jengibre.

jengibre 3Estamos hablando de dos de los más potentes antiinflamatorios naturales que existen en el planeta: la cúrcuma y el jengibre calman los dolores articulares precisamente por esas propiedades que albergan contra las inflamaciones y que son las causantes de nuestros dolores. La cúrcuma es especialmente eficaz gracias al principio activo de la curcumina, que como ya citamos en un artículo anterior es un poderoso antioxidante. Esto es así porque reduce los niveles de las dos enzimas responsables de estas inflamaciones y ayuda a prevenir la artritis. Podremos preparar un potente remedio hirviendo medio litro de agua y añadiendo media cucharada de cúrcuma molida y media de jengibre molido. Dejar reducir a fuego lento y si desea endulzar añadir miel a tu gusto.

2) Sales de Epsom

Las sales de Epsom contienen sulfato de magnesio. Se trata de un mineral natural, empleado para aliviar los dolores en general, y el articular en concreto. Esto es así pues este mineral que no puede producir nuestro propio organismo ha sido estudiado y considerado por instituciones tan prestigiosas como The American Journal of Clinical Nutrition. Según este estudio, el magnesio relaja los músculos y terminaciones nerviosas, calma la rigidez y aliviar el dolor en general. Incluso forma parte del proceso de latido de nuestro corazón y esta presente en el proceso de mineralización de los huesos. El estudio concluye que las personas que tenían una dieta alta en magnesio (de forma natural o en suplementos) tenían una mayor densidad ósea y huesos, en general, más fuertes. Para usar las sales de Epsom, deberemos llenar una palangana o recipiente grande de agua tibia y añadir media taza de sales de Epsom. Deberemos agitar hasta diluir las sales e introducir la articulación afectada por un periodo de 15 minutos. publi dolor articular

Alivia el dolor muscular con este fabuloso manual….

3) Aceite de oliva

Está riquísimo para cocinar pero el aceite de oliva es ideal para lubricar nuestras articulaciones y calmar el dolor de la artritis. Esto es así porque este aceite contiene un principio activo conocido como oleocantal que inhibe las enzimas inflamatorias COX-1 y COX-2, al igual que lo hacen antiinflamatorios químicos vendidos en la farmacia. Diversos estudios demostraron que cucharada y media de aceite de oliva equivale a 200 mg. de ibuprofeno.

Pero ojo, hay que tener especial cuidado en su aplicación. Por ejemplo, someter a este aceite al calor (aunque sea el ambiental) reduce o destruye el oleocantal. Por eso es conveniente emplear aceite de oliva virgen extra, e incluso tener en cuenta la madurez de la aceituna en el momento de la producción del aceite. De hecho, un fuerte sabor en el aceite indica mayores niveles de oleocantal. ¿Y como “administrarlo”? Pues bastará con frotar con el aceite las articulaciones doloridas un par de veces al día. Eso a nivel externo. Si queremos ingerirlo podemos beber de 2 a 3 cucharadas diarias. Y punto.

4) Diente de león

Entre las infusiones que proponemos a continuación una desconocida pero altamente efectiva es el diente de león, rico en en vitaminas A y C. La hoja de esta planta ayuda a reparar los tejidos dañados y a depurar la sangre gracias a su acción depurativa en nuestro hígado. Diversos estudios citan sus propiedades antiinflamatorias por su aporte en ácido linoleico en la planta. Se trata de un ácido ácido graso esencial que permite a nuestro cuerpo producir prostaglandinas, las cuales regulan nuestra respuesta inmune y reducen las inflamaciones.

Es por ello que el diente de león está especialmente indicado para tratar la artritis reumatoide. Podemos coger tres cucharadas de diente de león fresco, o una cuchara del seco y añadir en una taza de agua hirviendo. Procedemos a colarlo y podemos tomarlo hasta dos veces al día. Eso si, advertimos que es especialmente amargo pero podemos endulzarlo con miel o estevia.

5) Melaza.

La melaza tiene un alto contenido de minerales: calcio, potasio, y magnesio. Por ello, la melaza ha sido un dolorarticulaciones2remedio casero para combatir la artritis durante mucho tiempo. La melaza es el resultado que queda tras la tercera ebullición del jarabe de azúcar y altamente saludable pues carece de azúcares refinados, tan perjudiciales para nuestra salud. De hecho, se emplea como suplemento dietético para ayudar a aliviar los síntomas de la artritis y el dolor en las articulaciones, puesto que sus componentes regulan la función nerviosa y muscular y, además, fortalecen nuestros huesos. Para prepararla bastará con calentar una taza de agua y disolver una cucharada. Podemos beberlo una vez al día. Eso si, también tiene propiedades laxantes.

6) Sauce Blanco

No siempre hemos tenido a nuestra disposición las aspirinas o analgésicos tradicionales. Su función antes la realizaba para una gran parte de la población, la corteza de sauce blanco. Hasta tal punto llega históricamente su influencia que incluso Hipócrates alabó sus bondades en el siglo V a. de C. Mucho tiempo después, en el siglo XIX, el sauce blanco empezó a usarse habitualmente gracias a un principio activo que contenía: la salicina (igual te suena el ácido acetilsalicílico). Para beneficiarte de sus propiedades puedes hervir una taza de agua a fuego lento y agregar dos cucharadas de polvo o viruta de corteza de sauce blanco y cocer durante 10 minutos. Una vez apagado dejaremos reposar durante media hora. Podemos tomarlo hasta dos veces al día. Como el diente de león, también amarga, así que podemos endulzarlo con miel o estevia, o incluso añadirle un chorro de limón.

7) Eucalipto y menta (su aceite)

El eucalipto y la menta no curan la artritis pero alivian su dolor y el dolor articular en general. Y es así por la capacidad analgésica de ambas plantas. Buena parte de esta sensación de alivio viene por sensación refrescante de ambas plantas que aportan una sensación relajante y que alivia el dolor de la artritis. Podemos emplear ambas plantas de la siguiente manera: mezclaremos entre 5 y 10 gotas de eucalipto y aceite de menta juntos. A la mezcla añadiremos un par de cucharadas de aceite para lograr el aceite esencial que necesitamos. Reservaremos la mezcla de aceite en botella de cristal oscuro y evitaremos que le de la luz solar directamente. Pasado unos días ya podemos frotar las articulaciones cuando duelan.

8) Bayas de enebro.

Las bayas de enebro ayudan con el dolor de la artritis, gracias a un componente llamado terpenos, que suprime un tipo de glóbulos blanco llamados monocitos que, como parte de nuestro sistema inmune, responder a las señales de la inflamación. Básicamente, en la artritis reumatoide, el sistema inmunológico ataca el tejido normal de las articulaciones pues lo considera perjudicial (aunque no los sea), y es esto lo que lleva a la inflamación, dolor y pérdida de función. Consumido a diario, el enebro es capaz de reducir la inflamación gracias a su contenido de terpenos. Eso si, sólo las variedades de enebro común y enebro espinosa resultan eficaces terapeuticamente. Y ojo, las embarazadas no deben beber té de bayas de enebro.

9) Romero.

El romero es, sin duda, una hierba medicinal y aromática tradicional en la cocina mediterránea. Además de para cocinar, está presente en infinidad de remedios caseros. Entre sus propiedades esta su función como analgésico, pues contiene ácido ursólico, que combate las infecciones entorno al cartílago y las articulaciones. Para prepararlo, infusionaremos las ramitas de romero y dejaremos a fuego lento durante 15 minutos. Lo dejamos reposar y bebemos hasta dos tazas diarias.

10) Cola de caballo.

Otra planta habitual en todo tipo de remedios y fácil de encontrar en cualquier herboristeria es la cola de caballo, Se trata de uno de los mejore antiinflamatorios naturales y es rica en vitaminas y minerales esenciales. Como con el romero podemos infusionarla y tomar un par de veces al día.

Con todo, y ante el incremento de fatigas crónicas, dolores articulares y musculares recomendaremos siempre tratarlos a base de este tipo de remedios. La prevención es lo más eficaz en estos casos pero entendemos que nuestro ritmo de vida, a veces, no nos deja llevar unos hábitos del todo saludables. Las malas posturas, los malos hábitos alimenticios y estrés se encuentran detrás de muchas patologías y enfermedades como las articulares. Calmar los dolores no requiere introducir más químicos en nuestro organismo. Piensa que esa pastilla que te calma tiene siempre contra indicaciones. Quizá no te afecten ahora, pero te pasarán factura tarde o temprano. Y esa pastilla siempre tiene un principio activo que se haya en un alimento o planta. La piña fresca (no en lata), por ejemplo, contiene un enzima llamado bromelina que también reduce los procesos inflamatorios. La linaza es rica en ácido omega-3 que resulta muy beneficiosa en los procesos inflamatorios. O incluso la ortiga, gracias a su capacidad urticante, es muy beneficiosa y reduce el dolor en las articulaciones, tomada en infusión. A sus propiedades suma también las diuréticas, que eliminan líquidos de las articulaciones inflamadas. Las opciones son múltiples. Tu eliges….




Autor de Plantarte- Periodista y coach en habilidades comunicativas. Formación en Psicología de la Comunicación y PNL. Dime que necesitas y luego averiguamos cómo gritarlo al mundo,

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