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Siete beneficios de la alcachofa que te sorprenderán

Seguramente para muchos la alcachofa es eso, una alcachofa…un vegetal que más de uno habrá usado antes como microfono improvisado en una fiesta a altas horas de la noche y que no está en la lista de tus preferencias para la comida de mañana. Obviamente otros tantos de nuestros lectores la tengan en alta estima pero percibimos que sigue siendo una gran desconocida, al menos en cuanto a sus poderosas propiedades. Hoy te hablamos de los beneficios de la alacachofa  para nuestro organismo.

Pues bien, la alcachofa o Cynara Scolymus L es una planta perenne de la familia de las asteraceae que para sorpresa de algun@s puede llegar a los dos metros de altura. La planta es imponente y se cultiva por todo el mundo, con especial predilección, para nuestra suerte, de la zona mediterránea. Y es justo en este momento, la primavera, cuando su recolección esta en su punto álgido.

Beneficios de la alcachofa

Aunque esta es la parte más farragosa, no debemos saltarnos una rápida mención a todos los elementos que alberga este magnífico vegetal. A saber, la cinarina es un principio activo de carácter amargo y grandes propiedades diuréticas, especialmente beneficiosas para nuestro, en muchas ocasiones, maltratado hígado.

A este hay que sumarle otros “componentes” como la inulina (presente solo en alguna de las variedades de la alcachofa), además de su alto grado de vitamina B, entre las que se encuentran la riboflavina o la B6. Y entre los minerales que nos aporta están el magnesio, fósforo, potasio y hierro.

Dicho lo cual y yendo al quid de la cuestión, todo esto hace que introducir la alcachofa en estos días en tu dieta te pueda interesar, al menos, por estas siete razones que te detallamos:

  1. Sin duda, una de las más interesantes es sus beneficios para nuestro hígado. La anteriormente citada cinarina contenida en la alcachofa no solo protege a nuestro higado sino que es altamente beneficiosa en caso de disfunciones hepáticas tales como la hepatitis, la ictericia, el higado graso o cualquier tipo de insuficiencia hepáyica que podamos adolecer. No en vano, resulta muy curioso ver como las herboristerias venden capsulas de concentrado de alcachofa no hay alcachofa más concentrada que la propia alcachofa y frente a estas capsulas plastificadas ofrece además su majestuoso sabor y aroma. Como decíamos, la cinarina ayuda a la función biliar facilitando la pesada digestión de grasas y también es muy apropiada para tratar las vesículas biliares y los problemas gástricos que tenemos más de uno. Los ácidos que contiene, especialmente el oleico es hepatico-protector y ayuda además en la secrección de bilis que permite una más efectiva expulsión de la grasa en nuestra digestión.
  1. Otra de las afecciones más comunes entre la población mundial es la diabetes y en este caso también nuestra amiga alcachofa puede alzar orgullosa su voz. El porqué se encuentra en otro de sus principios, la inulina (especialmente presente en una variedad de alcachofa: la de Jerusalen) que permite rebajar los nocivos niveles de azúcar en sangre y combatir así la diabetes. Los diabéticos deberían incorporarla de forma regular a su dieta pues aminora los valores glucémicos de los alimentos y regula la asimilación de hidratos de carbono por parte de nuestro organismo. En definitiva, la alcachofa no contiene insulina pero favorece su secreción por parte de nuestro organismo tras su consumo.
  2. Otra faceta muy loable es su valor diurético. Esto es así por su alto contenido en potasio que la hace altamente recomendada para personas que sufran patologías relacionadas con la retención de líquidos, enfermedades de la circulación, patologías reumáticas y artritis, gota o ácido úrico. La alcachofa es muy útil para la obesidad y eliminar toxinas de nuestro organismo. Es por así decirlo uno de los depurativos por excelencia de la cocina mediterranea.

Más beneficios de la alcachofa…

  1. A modo preventivo y por su composición, la alcachofa también se ha demostrado altamente beneficiosos en la prevención del cáncer por ser rica en flavonoides y ácidos pantotéico y cafeico son y en algunas fases en su mejoría. Por sus propiedades se muestra como una adecuada planta para la prevención, en concreto, del cáncer de colon y mama.
  1. En relación a su anteriormente mencionado poder de eliminación de toxinas, favorece también para nuestra belleza externa, especialmente con nuestra piel. Su capacidad de eliminación y drenaje de grasa, permite que la piel no solo luzca más firme sino que es recomendada para afecciones como el acne, eccemas o psoriasis.
  1. Parece que la alcachofa vale para todo, pero es por su gran valor por la que Plantarte ha querido dedicarle este artículo. Y otra de sus grandes propiedades es, y ya no sorprenderá a nadie, por su valor en la lucha contra el colesterol. Como gran regulador hepático, la alcachofa aprovecha el recurso que le ofrece la cinarina y reduce eficazmente el colesterol. Aquellos que lo padecen ya sabrán que es uno de los invitados a la nueva dieta que el médico aconseja seguir. Por algo será. Esas propiedades, de rebote son beneficiosas para la tensión arterial alta. De esta forma, es altamente aconsejable a pacientes propensos a afecciones coronarias y para aquellos que han sufrido algún episodio de infarto o insuficiencias cardíacas.
  1. Finalmente, su escasez de calorias y su riqueza en fibra la hacen una gran aliada de aquellas personas que desean, por motivos justificados de salud, adelgazar de una forma sana (y sabrosa, me atrevería a decir). De hecho, una alcachofa mediana proporciona 60 calorías y es un alimento con menos de un gramo de grasa. La cinarina y otro de sus componentes, la silimarina permiten que la bilis se encargue de eliminar de una manera altamente eficaz toda esa grasa no deseada que ingerimos (algo contradictorio pues nadie nos mete la panceta en la boca a la fuerza, pero eso es otro cantar). Por así decirlo, una paella, con alcachofa, mucho mejor y por supuesto, más sabrosa.

Un pero. Si padeces de cálculos biliares la alcachofa estaría contraindicada pues, como ya hemos mencionado, aumenta el flujo de bilis.

Como cualquier vegetal, cuanto menos cocinada, la alcachofa conserva mejor sus propiedades pero obviamente, no nos engañemos, no creemos que nadie vaya a comerlas crudas así, tan ricamente. Aunque en ensalada puede hacerse perfectamente. Por ello, nuestra recomendación es comer alcachofa de la manera que lo prefieras. Si las cocemos ni se nos ocurra escurrirlas con el colador pues buena parte de todas sus beneficiosas propiedades se irán por el desage. Si reservamos esa agua de color verdoso y la bebemos hasta tres veces al día, aquellos que padezcan una dolencia de las anteriormente descritas podrán ver aliviados sus síntomas. Y otra gran receta es cocinarlas sobre brasas y bañarlas con un buen chorro de aceite de oliva. Aunque no puedo dejar de citar el gusto exquisito que la hace acompañar arroces caldosos y secos, especialmente en paellas. Ese colorcito verde hace de una paella normal una paella exquisita….

Categoriea: DestacadoNutrición
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Jose Vicente Esteve Lopez :Autor de Plantarte- Periodista y coach en habilidades comunicativas. Formación en Psicología de la Comunicación y PNL. Dime que necesitas y luego averiguamos cómo gritarlo al mundo,

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