Cinco reflexiones para plantarte: hoy puedes reinventar tu vida

reinventa tu vida

Hoy puedes reinventar tu vida. Mucha gente lo dice, pero ¿cuánta sabe a lo que nos referimos exactamente? En PLANTARTE.NET quiero mostrar que la disconformidad con nuestras vida es totalmente comprensible. No es un descontento con nosotros en si mismo. Es un descontento con las circunstancias que nos toca vivir, en un determinado momento y contexto social. Tenemos estilos de vida impuestos por nuestra cultura, nuestra sociedad. Pero eso no significa que tengamos que estar de acuerdo ni participar de ello. Esto implica que, a ti y a mi, lector, puede que necesitemos hacer unas  reflexiones juntos para reinventar nuestra vida.

Nadie nos preguntó, al nacer, si queríamos estar bajo el influjo de esta sociedad enmarcada en un estilo de vida que podemos definir con cuatro palabras: competitividad, prisas, estrés y superficialidad. Y esas pautas rigen cada uno de los ámbitos de nuestra vida. Ya sea en nuestras relaciones sociales, en nuestro trabajo, en nuestras aficiones e, incluso, en nuestra esfera más íntima.

Reflexiones para reinventar tu vida

Nacemos y, desde la escuela se establecen pautas de pensamiento y comportamiento que nos guiaran toda nuestra vida. En el colegio debemos seguir unas líneas muy definidas sin tener en cuenta las necesidades, expectativas y potencial de cada niña o niño. Además, en función de si seguimos o no esos programas pre establecidos, nos sometemos a evaluaciones numéricas (notas) que fomentan ya la competencia. Son estructuras rígidas que marcan nuestra personalidad.

2013-10-16 14.47.27No podemos achacar solo a la educación establecida (o tradicional) toda la responsabilidad. Pero en la nueva era de la información, los medios de comunicación, los aparatos tecnológicos e incluso la perdida de valores en el seno de la familia tienden a formar individuos uniformes e individualizados (e individualistas).

Y lo hacen basados en  una cultura de lo superficial y de la apariencia donde prima más la imagen que los demás perciben de nosotros (malditos selfies) que la propia percepción de uno mismo. Seguimos un camino en el que el éxito se mide por los ceros de la cuenta bancaria y las posesiones que los propios valores y ética que albergamos como individuos y como sociedad. Pero hoy vamos a rediseñar nuestra vida. Aunque no quieran.

Qué pensamientos necesitamos para cambiar nuestra vida

Y todo esto lo arrastramos, como adultos, a cada faceta de nuestra vida. A nuestro trabajo o medio para subsistir, a nuestra forma de relacionarnos con nuestros semejantes y con nuestro entorno (medio ambiente).

Las prisas y la aceleración a la que nos somete el sistema basado en la producción y el consumo nos despersonaliza y nos robotiza. Nos aleja de nuestras propias aspiraciones, metas o sueños reales. No nos permiten reinventar nuestra vida

¿Cuanta gente ha pensado en mandar al garete a su jefe, su trabajo y la vida por la que se arrastra? Porque en lo más profundo de si mismo, algo, quizá la intuición, le dice que no es eso para lo que vino a este mundo? ¿Y cuanta gente tiene el arrojo, el coraje de cumplir esos sueños y abandonar su rutina por temor a enfrentarse a lo desconocido? Entonces tu, ¿quieres reinventar tu vida?

La respuesta es que pocos seres humanos somos capaces de dar pasos valientes y gigantes en nuestra vida. Y esas prisas que nos consumen, ese ritmo de vida acelerado es la catapulta de las enfermedades del siglo XXI, comandada por el estrés y origen de la infelicidad y de las enfermedades crecientes de nuestros organismo. Prisas en el trabajo, prisas para alimentarnos, prisas para sanarnos o prisas para prevenir enfermar.

 

Reflexiones de vida: salud y emociones

intuicion5Partiendo de la base que, en la salud y la plenitud física y emocional está la auténtica calidad de vida y nuestra plenitud como seres humanos, nos hemos despojado de nuestra capacidad para ser dueños de nuestra propia vida, de nuestra salud y nuestras emociones.No somos capaces de ver que, en cualquier momento, podemos reinventar nuestra vida.

Hemos delegado esa responsabilidad a los dogmas sociales de los que no podemos desviarnos y que son, en si mismo, una representación ficticia de nuestros anhelos. Y por eso vivimos en una sociedad tan hueca, tan vacía de humanidad.

 

Y por eso estamos en PLANTARTE.NET. Ojo, yo te hablo desde la humildad.  A mi me queda mucho camino por recorrer, y tampoco seré yo quien te diga como reinventar o rediseñar tu vida.

Pero si que puedo hablarte como una persona a la que le ha costado demasiado darse cuenta de muchas mentiras impuestas

Quería crear Plantarte para que el mayor numero de gente, seáis dos, doce, veintidós o dos mil, me acompañéis en en este proceso de transformación personal. En este cambio de hábitos, de creencias basadas en nada de lo que yo realmente quiero. Y por eso, para empezar, debemos de tratar de entender aquellos aspectos de nuestra vida, individual y colectiva, que no son más que meras imposiciones no elegidas por cada uno de nosotros.

Y si somos capaces de identificar esos obstáculos, habremos dado el primer paso para saltarlos y empezar a forjar nuestra identidad como seres. Seremos capaces de dejar nuestro legado, nuestra semilla para que futuras generaciones no comentan los mismos errores que nosotros hemos cometido. Así que vamos a empezar a dejar claro que es lo que nos sobra en este artificio social.

Reflexiones para reinventar tu vida

meditacion2UNO. Lo primero es alcanzar nuestra plenitud como seres, tanto a nivel de salud física como emocional. La alimentación es una de las mayores inquietudes de PLANTARTE.NET y la ya manida sentencia de Hipocrates “Que la alimentación sea tu medicina y tu medicina tu alimento” cobra más sentido que nunca.

Volviendo al concepto de “las prisas”, nuestra alimentación, cada vez más tiende a basarse en alimentos procesados, plagados de azucares, sustancias químicas y tóxicas pero que nos satisfacen por la rapidez que nos otorga a la hora de alimentarnos.

Comer se ha convertido en un hábito, algo que no se hace consciente sino que se convierte en rutina. Nos cocinamos poco y mal. Y usamos alimentos procesados y precocinados, o cuyo origen animal, o vegetal son de dudosa procedencia y adulterados con hormonas, transgénicos o infestados de plaguicidas.  Ser consciente de lo que comemos, cómo lo cocinamos y como lo consumimos ya es, en si, una revolución. Cocinar para uno mismo y nuestros seres queridos es una forma de decir: “se de qué me alimento y además le pongo todo mi amor y pasión”.

Pues de lo que me alimento es lo que mi organismo asimila y lo que expande o merma mi salud, lo más valioso que tenemos. Pero lo que sucede es que las prisas, los turnos esclavistas de trabajo y la pereza, en general nos han apartado de algo tan esencial como es la alimentación consciente.

DOS. Precisamente ese ritmo de vida tan acelerado, esas prisas, son las que nos despojan de nuestra conexión consigo mismo. Vivimos en la aceleración perpetua, en el “querer hacer cosas” constantemente. Y cuantas más cosas haga, y más cosas comparta en las redes sociales, mi ego sera mayor. Pero esto es fuente de insatisfacciones, miedos y frustraciones.

Y aparece el estrés, que no es más que adrenalina en exceso. Que al mismo tiempo es una sustancia química que genera miedo, incertidumbre e infelicidad. Y esta sustancia química, tóxica en exceso, acaba inundando cada una de nuestras células hasta que empiezan a aparecer enfermedades auto inmunes, diabetes, cáncer y tantas otras enfermedades.

Pero aún sabiéndolo, somos incapaces de frenar ese ritmo. De tomar cinco, veinte, o treinta minutos diarios para nosotros mismos. Escucharnos, mimarnos, sentir nuestra respiración, meditar o simplemente relajarnos. Nuestra mente no nos deja apaciguarnos y conectar con nuestro auténtico yo.

Y esa es quizá la gran lacra de nuestro tiempo. Hemos dejado de “escucharnos” pues no tenemos tiempo para hacerlo. O quizá tenemos miedo de hacerlo, pues tememos lo que tengamos que decirnos y escuchar…

TRES. En profunda conexión con nuestra salud, tanto física, como emocional, plan med2deberíamos reparar en que la salud no implica curar sino prevenir. La alimentación es fundamental pero también lo es cada planta, cada elemento que la naturaleza proporciona a los seres que vivimos en esta roca flotante en mitad del universo. Si las sandias y los melones se cultivan y consumen en verano es porque, después de miles de años, la tierra sabe que es lo que más beneficia a los seres más evolucionados de este planeta, frutas que nos hidraten.

Si la tierra deja crecer tomillo, albahaca o romero, e infinitas generaciones han paliado resfriados con estas plantas, deberemos de dudar que una industria como la farmacéutica (una MAFIA, con mayúsculas) se lucre de nuestra salud. Si la naturaleza alberga los principios activos (plantas, flores, algas, árboles, …) que configuran el origen de las medicina y fármacos, ¿con qué legitimidad unos señores de corbata se apropian de la capacidad para curarnos con pastillas y jarabes adulterados y con terribles efectos secundarios?                                                                             

¿O crees, realmente, que a las farmacéuticas les interesa curar, de verdad, terribles enfermedades de un plumazo, o prevenirlas con vacunas, antes que seguir lucrándose con tratamientos para enfermos crónicos? Lo que quiero decir con todo esto, es que debemos ser responsables y empoderarnos de nuestra propia salud y ser conscientes que a veces el camino más corto, el que lleva de A a B, es decir, tener una dolencia y tomar una pastilla no es, a la larga, el más sano o más coherente con nuestra salud.

Reinventar tu vida implica cambiar tu y tu entorno

gestionar incertidumbreCUATRO. En relación a la sabiduría de la naturaleza, de nuestro planeta, deberíamos ser conscientes que nuestro planeta es como nuestra despensa, tiene fin, se acaba y debemos administrarla conscientemente. Me explico.

Vivimos solo pensando en nuestras necesidades. Pero no pensamos en el legado que dejamos a futuras generaciones, tan merecedoras como nosotros de vivir en dignidad y disfrutar de su vida en este planeta tan rico.

Hablamos de lo limitado de los recursos que disponemos. Hablamos del mal reparto de los mismos. Hablamos de que cada día, 1000 niños en el mundo mueren de hambre o por no tener acceso al agua mientras el agua de nuestro grifo corre mientras nos lavamos los dientes.                                                                                   

Hablamos de responsabilidad y solidaridad. Y queda mucho de lo que hablar. Pero en el año 2050, solo uno de cada tres habitantes del planeta tendrá acceso al agua dulce. Y no queramos saber lo que es pasar sed. No debe ser agradable. La población mundial crece de forma exponencial y no existen recursos para 7.000 millones de personas. A lo, sumo, con el ritmo de vida occidental actual, podríamos vivir, en dignidad unos 500 millones de personas

Pero para 2050 podemos alcanzar la friolera de 12.000 millones de personas. Si no solo es que no tengamos agua, es que ni vamos a caber. Podríamos especular sobre lo que va a suceder, pero los augurios no son halagüeños… Por tanto, debemos ser también responsables en cada acto cotidiano de nuestra vida, en respetar el medioambiente y sus recurso.  Y, finalmente, y muy relacionado con la alimentación… Cada día existe más gente responsable que decide pasar al veganismo…

Unos lo hacen por salud, otros por respeto a los animales y otros por respeto al medioambiente, a los recursos que disponemos. Un filete de ternera, solo uno, requiere tres mil litros de agua que se emplean en el cultivo del pasto que come la res y el agua que bebe (solo como parte proporcional a un filete) ¿Crees que vale la pena tantos recursos para un miserable filete? Pues si algún día pasas sed, recuerda cuantos filetes comiste…

CINCO. Y finalmente, volvamos a nuestra salud emocional en relación con nuestras relaciones interpersonales. Hablábamos antes del ritmo de vida, nuestra competitividad, nuestra agresividad, nuestro individualismo y desconfianza. No entraré ahora en teorías conspiratorias, pero estarás de acuerdo conmigo que todas estas marcas de estilo de nuestras vidas benefician los intereses de unos pocos, unas clases dirigentes que se lucran de nuestros miedos, fobias y competencias.

De nuestro individualismo y nuestra falta de cooperación. Tendemos a estar a la defensiva, especialmente en las grandes urbes. Las prisas, el estrés, la apariencia domina nuestra sociedad y nos despoja de lo que podríamos llegar a ser.

La clave para reinventar tu vida es simplificar

Tendemos a enfadarnos por tonterías cuando, en realidad, los occidentales somos auténticos privilegiados. Hay competencia y agresividad en el trabajo, mientras conduces o incluso en eventos deportivos. Nuestro ego se identifica con unos colores, una religión, una bandera y todo aquello externo nos resulta hostil.

De esto se encargan la educación, los medios y todos aquellos poderes que manejan estas instituciones. Y no somos capaces de romper estos cánones, empoderarnos, resetear y empezar de cero como especie humana.

Ya lo decía el ex presidente de Uruguay, Enrique Múgica, “solo evolucionaremos como sociedad cuando, por encima de nacionalidades, religiones o culturas nos consideremos parte de una sola especie, la especie humana”. Y es cierto, pero para eso queda un largo camino. Y todas estas reflexiones pretenden ser solo un atajo.

Joe Dispenza, escritor, terapeuta, científico y casi filosofo decía en su libro “Deja de ser tu” que casi el 90% de lo que hacemos en un día cotidiano, llegados a la edad de 30 años, son comportamientos automáticos, repeticiones no reflexionadas de actos que repetimos, inconscientemente día tras día. En ese caso ¿te consideras dueño de tus actos y de tus pensamientos? o dicho de otra manera, ¿crees que realmente eres libre? Pues lo bueno de la respuesta es que puedes empezar a cambiarla dentro de un minuto, si estás dispuesto….




Autor de Plantarte- Periodista y coach en habilidades comunicativas. Formación en Psicología de la Comunicación y PNL. Dime que necesitas y luego averiguamos cómo gritarlo al mundo,

Comments

  1. Tienes mucha razón Jose.
    Creemos que somos libres pero estamos condicionados por muchas cosas y sin darnos cuenta nuestro camino va siguiendo el rastro marcado por la sociedad.
    Deberíamos disfrutar esta oportunidad que se llama vida y replantearnos muchos valores en este proceso de evolución y no conformarnos con lo establecido. Si nos dedicamos tiempo a nosotros mismos podremos conocernos mejor y saber qué nos hace felices y como podemos dejar nuestra pequeña huella para que nuestros hijos y los hijos de estos puedan disfrutar de esta maravilla de mundo que nos estamos cargando. Por no plantarnos.
    Gracias por crear Plantarte Jose, eres pura inspiración para otros.

    • Jose Vicente Esteve Lopez : junio 21, 2018 at 10:15 am

      Gracias Gema!
      Si, muchas veces buscamos las felicidad fuera y resulta que está tan cerca que se nos ha metido dentro… Pero como los ojos miran para fuera, la mayor parte de las veces nos obcecamos con buscar la felicidad que otros dicen que es “felicidad” y no reconocemos la propia. Triste aunque la cosa está cambiando… Un abrazo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡ESPERA! NO TE VAYAS...
Llevate GRATIS esta GUÍA para desarrollar tus habilidades comunicativas...

!Las claves para potenciar tu capacidad expresiva!
Un manual con reflexiones y  consejos para alcanzar tus metas

Unete a Plantarte y empieza a disfrutar esta guía hoy
SI, LA QUIERO
habilidades comunicativas