Del mar a la mesa: 5 sanas razones para comer algas

Del mar a la mesa: 5 sanas razones para comer algas

Una vez más nos trasladamos al lejano Oriente para acercarlo un poco más a nuestros lectores. Y en esta ocasión lo hacemos para dar a conocer un tipo de alimento que por lo exótico del caso y quizá por alguna extraña asociación de ideas pueda resultar poco atractivo. Esperamos que tras la lectura de este artículo, algunos o todos sus lectores no sean tas reacios a probar los beneficios de comer algas.

Si, has leído bien, las algas que, por ejemplo en Japón alcanzan hasta un el 25% como parte de su dieta. Pero como en tantos otros ámbitos alimenticios y saludables, Asia se está convirtiendo en un serio exportador de alimentos y hábitos saludables y, cada vez más occidentales introducen sus productos en nuestra cocina.

alga1Si te parece una locura no tienes más que darte una vuelta por casi cualquier supermercado y allí encontrarás paquetes de algas marinas preparadas para ser ingeridas, tanto como condimento de ensalada o ya preparadas para añadir a cualquier comida. Forman incluso parte de dulces o aperitivos que cuentan con algas como parte de su composición, anunciando los grandes beneficios para nuestra salud.

 

Beneficios de comer algas

El hecho de que su consumo venga de Asia y nos resulte tan curioso no significa que debamos considerarlo algo novedoso pues son un alimento que consumían nuestros antepasados desde tiempos ancestrales aunque, como tantos alimentos, quedo relegado aun segundo plano cuando el glutamato empezó a estar presente en casi cualquier cosa.

alga4Pues bien, las algas contienen hasta casi 20 veces más minerales que cualquier otra verdura terrenal, vamos, de las que consumimos habitualmente. El alga es rica en magnesio, zinc, potasio, yodo y cobre. Todo ello sin olvidar las múltiples proteínas e hidratos de carbono que aportan a nuestra dieta. Y por supuesto, como imagináis prácticamente carentes de calorías o ácidos grasos saturados.

Quizá la raíz de los beneficios del alga está en su antigüedad. No en vano, son los vegetales más antiguos de la cadena evolutiva marina y ello les permite ser el alimento que con mayor riqueza de minerales en su composición. Y lógicamente, al necesitar entornos sanos y limpios para su reproducción, las algas no absorben tanta contaminación como lo hace, por ejemplo, el pescado. Podemos concluir, por tanto, que a su riqueza nutricional se le une la ventaja de ser un super alimento orgánicamente limpio.

Los sorprendentes cinco beneficios de comer algas

A continuación te presentamos cinco aspectos motivadores para que empieces a tenerlas en consideración y que cuando pienses en algas no pongas cara de asco rememorando aquella playa tan asquerosa…

1. Las algas son consideradas como super alimentos que proporciona los nutrientes esenciales pese a usarlas en pequeñas cantidades. Basta simplemente con añadirlas a nuestra dieta de forma habitual.

2. Entre los nutrientes destacados en las algas debemos destacar su aporte de vitaminas: A, D, E, B1, B2, vitamina C, hierro, fósforo, yodo, fibra, sodio y pequeñas cantidades de proteínas vegetales. A ello se le suma el potasio, que es el que proporciona a las algas ese sabor salado y que además hace a las algas altamente diuréticas. Esta propiedad es esencial para combatir la retención de líquidos en el cuerpo y depurar el organismo.

3. Si quieres calcio no tomes leche. Las algas poseen diez veces más calcio que la leche. Por ejemplo, las algas hiziki aportan 1.400 miligramos de calcio cada 100 gramos, mientras que la leche, en una proporción equivalente aporta solo 280 miligramos.

4. Las algas ofrecen multitud de posibilidades gastronómicas. Y no solo a nivel alimenticio sino como potenciador de sabor e incluso a nivel estético (eso que tanto se lleva ahora en la cocina). En su preparación podrás aportar colores y texturas sorprendentes en tus creaciones culinarias.

5. Finalmente, y casi como razón más importante, las algas, debido a la composición química de la propia agua del mar muestra grandes similitudes con nuestra propia sangre. Entendemos por tanto que un consumo habitual (y responsable) de algas nos ayudará a estabilizar los niveles óptimos en la sangre, especialmente del azúcar. Y además nos depurará el sistema digestivo.

Más razones para comer algas

Las algas tienen una gran acción purificadora y alcalinizante de la sangre: ayuda a eliminar los metales pesados de nuestro organismo y depura nuestro sistema linfático. Esto implica también que las algas estimulan el funcionamiento de los riñones e hígado. En algunos casos se ha aplicado una dieta rica en algas para eliminar restos radioactivos en organismos humanos, debido a un componente, el “alginato de ácido” presente en las algas, tal y como demuestra un estudio de la Universidad McGill de Montreal.

alga2Si aún te quedan dudas, existe múltiples estudios que establecen que en las zonas geográficas donde más algas se consume la gente vive más tiempo y de forma más saludable, pues como ya hemos dicho, su riqueza nutricional puede llegar a ser hasta veinte veces mayor que la de cualquier otro vegetal. Cuando aun no había supermercados, y nuestros antepasados mantenían una relación más estrecha con la Naturaleza, los seres humanos se guiaban por la intuición y hacían uso de los recursos naturales más accesibles para mantenerse sanos y vitales.

Mientras que alimentos como los cereales o las legumbres han perdurado en nuestra dieta (eso si, muchos bien modificados y adulterados), las algas solo han pervivido de forma habitual en regiones orientales del planeta e, históricamente en culturas e imperios tales como los celtas, romanos, galos o vikingos. Pueblos además que no lo tenían fácil y creemos que necesitaban un aporte energético mayor que el nuestro.

Orígenes de las algas cómo comida

Las algas suponían un alimento reconstituyente en sus largos viajes y batallas, y emperadores y burguesía del momento ya las describían como efectivas por sus propiedades medicinales, nutritivas y terapéuticas. Por suerte, el imperio nipón apreció siempre sus propiedades e integró el alga de mar en su dieta. Gracias a ellos, que producen más que consumen, podemos integrar este alimento para seguir fomentando una alimentación sana, pero también variada e incluso imaginativa.

 




Autor de Plantarte- Periodista y coach en habilidades comunicativas. Formación en Psicología de la Comunicación y PNL. Dime que necesitas y luego averiguamos cómo gritarlo al mundo,

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