Las nueve algas que aportarán frescura a tus platos

Las nueve algas que aportarán frescura a tus platos

Como vimos en nuestro anterior artículo, las algas de mar se presentan en una gran variedad de especies. Su ámbito de desarrollo y crecimiento más habitual es en aguas frías durante el periodo invernal. Además, como cualquier vegetal contienen clorofila y realizan la fotosíntesis en función de la luz solar que penetra en las aguas marítimas u oceánicas. Por ejemplo, la mayor parte de las algas verdes se desarrollan próximas a la costa o zonas cercanas a la superficie. Por su parte, las algas de color marrón nacen y crecen en lugares un tanto más profundos. Finalmente, las rojas lo hacen en las zonas marinas más profundas y donde la luz cuasi no llega o lo hace con mayor dificultad.

Sin embargo, una sustancial diferencia con respecto a los vegetales terrestres es que, mientras no se demuestre lo contrarios, mientras que en el medio terrestre podemos encontrar vegetales tóxicos, en el medio marino no se desarrollan algas tóxicas, lo que aporta una gran tranquilidad pues todas ellas se pueden ingerir. Es decir: todas las algas son comestibles. Ello no significa que cualquiera esté dispuesto a comer cualquier variedad ni mucho menos apreciar o disfrutar, llegado el caso, de su sabor.

alguita3A pesar de que su presencia en supermercados, como dijimos anteriormente, esta en auge, aun no están totalmente implantadas. Resultará, obviamente, más sencillo encontrarlas en herboristerias o establecimientos ecológicos. Entre las más populares encontramos las siguientes: wakame, nori, dulse, kombu, arame, agar-agar o hiziki.

Vamos a darles un pequeño repaso:

  1. Nori. Una de las algas más consumida y apreciada en todo el mundo por su riqueza en vitamina A, proteínas y fibra. Se reconoce por su aspecto: es pequeña y su color oscila entre el rojo y el violeta. Eso si, una vez seca se torna negra mientras que cocinada suele adoptar tonos verdosos. Su fama viene dada porque debido a la suavidad de su textura es una de las preferidas para iniciarse en el mundo de las algas y combina muy bien en sopas y ensaladas. Para consumirlas, cocerlas durante 5 minutos para añadir a cremas. También podemos tostarlas sin aceite, pero ojo, no más de 10 segundos para usarlas en sushi.
  2. Wakame. Al igual que la nori es ideal para acompañar ensaladas y caldos, especialmente vegetales. Su consumo aportará nuestro organismo un importante aporte de calcio, potasio, además de vitaminas B y C y proteínas. Para preparar, remojar aproximadamente 5 minutos, escurrir, cortar y consumir cruda o añadir a cualquier guiso o plato.
  3. Kombu. Muy completa, aporta grandes cantidades de yodo, ademas de potasio, calcio y es rica en fibra. Sin embargo, su sabor es más intenso que la nori. Esto la hace mas idónea como potenciador de sabor que como ingrediente en si. Su tiempo de cocción varía entre media y una hora.
  4. Arame. De suave textura y dulzona, también es rica en yodo, proteínas y calcio. Su utilización gastronómica es de lo más diversa. Diez minutos en remojo o 5 de cocción serán suficiente para tenerlas listas para el consumo.
  5. Hijiki. Nuevamente una variedad idónea para acompañar ensaladas y muy rica y nutritiva dada su alta concentración de minerales (potasio, hierro y calcio). Hervir durante media hora y estará lista para consumir.
  6. Agar-agar. Prácticamente insípida tiende a ser empleada como un gelatinizante muy suave y nutritivo. Modo de consumo: poner en remojo 10 minutos y añadir en ensalada. También podemos cocerla 10 minutos para obtener gelatina.
  7. Dulse. Para los amantes de lo picante, quizá esta sea su alga. En este caso aporta ese sabor en sopas y caldos además del importante aporte nutricional gracias a su concentración de hierro, potasio y fósforo. Para consumir, seguir el mismo protocolo que la wakame.
  8. Carrageen. También conocida como musgo irlandés, de textura gelatinosa y con alto poder espesante para la cocina, no aportará gran sabor a los platos más allá de su aporte de fibra, potasio e hidratos de carbono.
  9. Espirulina. No te será nada fácil encontrarla pues se trata de un alga microscópica pero enorme en cuanto a su aporte en aminoácidos y proteínas.

Y ahora, ¿cómo las preparamos?

Las algas se suelen adquirir deshidratadas o secas, lo que facilita su almacenamiento y empleo en la cocina. Además esto permite conservarlas durante períodos de tiempo prolongados y mantener así sus numerosas propiedades intactas. En el almacenaje aconsejamos protegerlas de la luz directa y de la humedad. Para ello lo mejor es emplear recipientes herméticos. Dado que las adquiriremos deshidratadas, cuando volvamos a hidratarlas, obviamente, el alga multiplicará su tamaño. Así que no eches todo el bote o tendrás que invitar a comer a todos tus vecinos. Un dato: las hiziki o wakame crecen mucho, mientras que las dulse o arame crecen poco.alguita2

Un consejo final: lavalas en agua fría antes de ponerlas en remojo. Ahora solo queda echar imaginación e introducirlas en tus platos. O busca en Internet: hay miles de recetas. Puedes usarlas en ensaladas, sopas, potajes, guisos, potajes o incluso en cremas y patés. O quizá PLANTARTE te ofrezca alguna recetilla dentro de poco… ¿quien sabe?




Autor de Plantarte- Periodista y coach en habilidades comunicativas. Formación en Psicología de la Comunicación y PNL. Dime que necesitas y luego averiguamos cómo gritarlo al mundo,

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