Reinventa tu vida a los 40, a los 20 o los 60. Tu dibujas tu futuro.

Reinventar tu vida

Reinventarse a los 40… o a los 30, o a los 60. Partiendo de la base de que la edad es una concepción social desfasada y manipulada, vamos a desmontar todos los mitos de como la edad influye en la capacidad de las personas de ser dueñas de su vida y alcanzar todas sus metas. Pero, ojo, algo hay que sacrificar. Aunque en este caso, el sacrificio si valga la pena.

Cada día, al despertar tu vida puede empezar de cero. Sin embargo, seguimos haciendo lo mismo, aunque no lo deseemos, porque tenemos muchas circunstancias externas que nos frenan. Especialmente personales y económicas. Me explico.

Puede que estés hasta las narices de tu trabajo o de la hipoteca de tu banco. Pero claro, necesitas el dinero que te proporciona tu trabajo para poder vivir, comer, pagar facturas o esa hipoteca y darte algún capricho. Esas son las limitaciones económicas. Tus grilletes, aunque suene duro.

Luego están tus limitaciones por expectativas personales. ¿Cómo se tomarían tus hijos, tu pareja, tu familia o tus amigos que dejases tu trabajo para dedicarte a cuidar flores, pintar cuadros o viajar por el mundo? ¿Y tu jefe? Te gustaría ver su cara, eh. En general la gente no acepta muy bien los giros de guión. Solo nos parecen interesante en las series o películas. Porque son ficción. Pero, ¿y en la realidad?

Reinventarse supone bloqueos… para los demás

Tanto a nivel económico como personal, los cambios que podemos proyectar en nuestra vida son bloqueados cual archivo 404 que no puede ser encontrado. Es como si “el Google de la cabeza de la gente” redirigiese a un erro de página no encontrada cuando alguien trata de reinventar su vida, más allá de lo que se espera de ella. Corto circuito.

Sin embargo, algo dentro de ti te dice que esa ruta que tu trazas en tu vida, puede dar error a los demás, pero a ti te compensa. Es una idea pasajera que acude a ti, tras un día de claridad mental. Una iluminación, dirían algunos. Una epifania, otros. Da igual, son nombres, etiquetas. Llamalo como quieras. Pero debes estar seguro de que tienes esa sensación.

Y ahora debes elegir. Permanecer inmóvil y satisfacer las expectativas de los demás en ti. O actuar y satisfacer los propósitos que realmente tienes. Aun a costa del miedo que supone iniciar una nueva forma de vida y de lo que vana decir y pensar los demás de ti. Elige tu propia aventura. ¡Pero elige algo!

Reinvención personal: busca tu propósito en la vida

Hablábamos hace uno pocos artículos del concepto Ikigai. A ver, todos tenemos que buscar un propósito en nuestra vida. Un concepto que defina nuestras vidas y nos llene. Que sea algo que nos gusta, nos motiva y se nos da bien. Pero también que aporte algo al mundo, a la sociedad. A la gente que nos rodea.

Seguramente tu ya tengas identificado eso que te motiva, que te llena y te satisface. Pero sientes que, quizá, es demasiado tarde para emprender ese camino. Que con 10 o 20 años menos hubiese sido más fácil. ¿Más fácil para quién? ¿O para qué? En realidad es una excusa que nace del miedo y que te paraliza. Surge, entonces, el concepto “parálisis por análisis”. Analizar tu vida, en qué punto estás, es necesario. Pero siempre que te sirva para avanzar en tus propósitos, y no para quedarte bloqueado.

Reinventarse desde la consciencia

Para reinventarse, en primer lugar debemos ser conscientes que supone dejar atrás ciertas rutinas y hábitos con los que nos sentimos identificados. Nuestra mente (nuestro ego) se siente cómodo conociendo aquello que nos espera. Es casi un mecanismo de defensa biológico que nos aferra a nuestra zona de confort. Y la razón por la cual, la mayoría de nosotros, permanecemos toda nuestra vida haciendo y pensando lo mismo.

¿Cuáles son los pasos para reinventarse?

Pero si has llegado hasta aquí es porque algo no te cuadra. Algo impide que avances en la búsqueda de tu Ikigai. Algo que es el miedo al cambio y a tu evolución personal.

Así que vamos a darte una secuencia de pasos que debería adoptar si quieres romper tus grilletes y ser libre para sentirte realizado.

1. Identifica que es lo que realmente quieres hacer en tu vida. Lo que te va a hacer feliz. No seas humilde. Piensa a lo grande. Proyecta cuál es esa meta y traza un plan de acción que determine todos y cada uno de los pasos que te llevan a ello.

2. Determina que es lo que falta en tu vida para alcanzarlo. Supongo que, si eres honesto contigo mismo, sabrás que necesitas adoptar nuevos hábitos y rutinas que te facilitarán el proceso. Por ejemplo, si tu objetivo vital es iniciar una nueva profesión, deberás adquirir materiales y servicios propios para desempeñar ese trabajo. Desde componer música a cultivar un huerto. Puede que tengas que cambiar tus horarios o empezar a relacionarte con nueva gente. Vence el miedo y empieza a dar esos primeros pasos.

3. También debes eliminar aquello que te lastra, al igual que debes asumir nuevos hábitos, necesidades y espacios sociales.  Los frenos que bloquean tu vida. Sea tu horario, tu trabajo, tus relaciones o entorno. No decimos que debas abandonar todos y cada uno de ellos mañana. Es más sencillo si vas soltando poco a poco. Y sobre todo, si cada hábito o circunstancia de la que te desprendes es sustituida por algo nuevo que te acerque más hacia tu meta. Esto genera confianza y fortalece la decisión de alcanzar tus propósitos.

4. Define plazo reales y asumibles. Si tratas de correr demasiado y tus progresos para vender tus cuadros, no llegan tan rápido como esperabas, no te frustres. Piensa que cuanto más rápido se construye una cas, más fácilmente pueden caer sus cimientos. Es un proceso de reinvención. Y como todos los inventos importantes de la historia, requieren una fase de prueba-error que debes asumir. Lo importante no es alcanzar tu meta mañana. Lo importante es disfrutar y enriquecerse en el camino.

5. Disfruta lo que haces de una forma consciente. Entiendo que ese propósito que te has marcado es algo que te llena plenamente. Que te hace feliz. Desarrollar una actividad que nos ilusiona y estimula nos permite ser más felices y sentirnos realizados. Es encontrar nuestro propósito en la vida. Poca gente, todavía, es capaz de dar ese paso. Requiere mucha valentía. Pero si perseveras y organizas tus pasos, nada ni nadie puede frenarte. Solo tienes que vencer el miedo a asumir una nueva situación personal, que está destinada a alcanzar aquello que siempre soñaste.

¿Reinventarse es caro?

No nos referimos a dinero. Nos referimos al precio que tienes que pagar por abandonar una vida que no te hace feliz para reinventar una nueva. Pues la respuesta es relativa. Si hablamos de los esfuerzos que vas a tener que hacer, puede que te parezca un poco costoso. Pero si asumes esta nueva vida como un reto, y sigues los pasos que hemos comentado, puede resultar muy motivador y enriquecedor. Y cuando empiezas a vislumbrar los resultados, puede que el esfuerzo merezca la pena. Y, entonces, el “precio” que hayas pagado, te resulte “barato”.

Tal vez pienses que estas reflexiones son otras más dentro de esa nueva corriente de reinvención personal. Y que es muy bonito escribir sobre esto. Pero que la realidad es muy diferente. Entonces, o no he sabido explicarme, o no has entendido nada.

Creo que hablo con conocimiento de causa. He dejado tres trabajos estables. Me he marchado a viajar a otros continentes, a trabajar a otros países. Mi propósito en la vida es conocer cuantos más países, lugares y culturas mejor. Para nutrirme y entender la realidad social del mundo. He tenido que enfrentarme a problemas de dinero, a opiniones contrarias o incomprensión de familia o amigos. Pero tienes que evitar que nada de eso te afecte. Cada uno traza su propio camino. Ninguna persona o imposición social deber frustrar las metas de tu vida. Tu eres la dueña de ella. Pese a quien pese.

Consejos para reinventarse con el apoyo de tus personas favoritas

a) Las personas que te rodean son importantes. Abre tu corazón a ellas como pocas veces lo hayas hecho en tu vida. Haba con tu pareja, con tu familia, con tus amigos y diles que tu no estás en este mundo para hacer algo que no te auto-realiza. Que esperas algo más de a vida. Y que esa búsqueda de tu propósito vital requiere ciertos cambios que ellos deben asumir. Y que sería genial que te apoyase. Afrontar grandes retos es más satisfactorio si la gente que quieres te apoya.

b) Siempre habrá quien no te apoye en la búsqueda de tu propósito vital Pues poco me queda que recomendarte. Ya sabes. Vive y deja vivir

Consejos para reinventarse y tener un sustento económico.

a) Aquí entra en juego uno de los mayores esfuerzos o cambios que vas a tener que hacer. Para empezar, reinventarse (personal o profesionalmente) puede suponer una etapa de falta de ingresos económicos. Siempre hay opciones como recurrir a subvenciones o ayudas del gobierno. Esto no es caridad. Nos están machacando a impuestos. Así que si tu gobierno tiene que apoyarte en tu reinvención, que lo haga. Al fin y al cabo, ellos viven muy bien de tu esfuerzo y tu dinero.

b) Si tienes claras tus metas, ya sabes que tienes que renunciar a ciertas cosas para alcanzar otras. En ese caso deberás asumir alguno de los retos más difíciles para lograr tus objetivos. Prescindir de cosas materiales. Esto ya es muy personal y depende cuanto desees cumplir tus propósitos. Si tienes una casa cara, quizá debas venderla. O, si pagas un alquiler caro, busca uno más barato. Quizá en tu país tienes mayores dificultades para lograr tus metas, múdate a otro donde las circunstancias sean más propicias. O vete a vivir a un pueblo, donde la vida es más barata. Reduce tu tarifa de móvil. Despojate de los hábitos más caros.

c) Adopta una labor o trabajo que te genere dinero empleando el menor tiempo posible. Una vez consigas reducir tus gastos, podrás vivir con menos dinero. Y tu necesidad de él, será menor. Así que, tal vez, puedas buscar un trabajo a media jornada. No hace falta que sea un trabajo que te encante. Tan solo tienes que verlo como un medio para alcanzar tus objetivos. Personalmente he hecho muchos trabajos que no me motivaban nada en si mismos. Pero iba a trabajar feliz porque sabía que ese dinero me acercaba más a mis objetivos: viajar por ejemplo. Pero nadie va a trabajar porque su sueño sea pagar una pasta en hipotecas y facturas. Yo, al menos, no conozco a nadie así.

d) Otra opción es empezar, desde el primer minuto, a sacar rentabilidad a tu reinvención personal o profesional. Por ejemplo, si vas a desarrollar una nueva faceta artística o creativa, trata de vender tus creaciones. O las plantas que cultives, o las patatas que siembres. Si vas a viajar, vende tus fotos o emplea plataformas de intercambio de trabajo o casa. Colabora, intercambia, aprende y adáptate.

conectar con la naturalezaFinalmente, puede que haya gente que siga viendo esto como una utopía. Pero también estoy seguro que, en lo más profundo de esas personas, subyace el miedo al cambio, a la dependencia de una situación, a la pereza de esforzarse y al temor a las expectativas que los demás tienen de nosotros. Y si después de estas lineas aún no te has convencido, es que hoy no era el primer día del resto de tu vida. Pero, ese día, si te debe llegar, te llegará.

Y solo espero que esta reflexión sea una gota más que llena el vaso de tu reinvención personal. O quizá, la gota que lo colme. Mañana empieza todo.




Autor de Plantarte- Periodista y coach en habilidades comunicativas. Formación en Psicología de la Comunicación y PNL. Dime que necesitas y luego averiguamos cómo gritarlo al mundo,

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