Siete útiles consejos para proteger nuestra piel del frío

Siete útiles consejos para proteger nuestra piel del frío

Ha tardado en llegar pero el frió del invierno ya esta entre nosotros. Y con él el frió, el viento, la ausencia de humedad e incluso ese sol que esta ahí (pero no notamos por las bajas temperaturas) pasan factura a nuestro organismo. Pero el primero que las sufre es el órgano más grande de nuestro organismo: nuestra piel. Los efectos sobre ella se hacen sentir con los primeros efectos del frió: resequedad, picores, comezón, sabañones, …. Pero no debemos preocuparnos pues hay diversas formulas para mantener nuestra piel tersa y sana. Si, como decíamos, durante estos días sientes la piel de tus manos o cara reseca y con falta de vitalidad te proporcionamos, a continuación, una serie de sencillos trucos para protegerla y mantenerla hidratada nuestra piel, por más que el mal tiempo se empeñe en lo contrario.

Además, existen diversos factores que dañan y envejecen nuestra piel constantemente. Desde la alimentación hasta el estréss, múltiples factores ayudan a que nuestra piel se vaya deteriorando con el paso del tiempo. Cierto que el invierno, con el frío y el viento es un momento de especial sensibilidad cutánea. Pero no es lo único que tenemos que vigilar.

piel frio2Por ejemplo, la hidratación es fundamental. Si tu piel es seca, deberíamos beber dos litros de agua diarios. También deberíamos evitar ciertos alimentos como los azucares o panes refinados. Por su parte, deberíamos incluir más fruta y verdura que debido a su aporte en agua y vitaminas son grandes aliados de una piel sana. Determinadas verduras son significativamente saludables para nuestra piel: el apio, la zanahoria, perejil, etc. Otros alimentos recomendables son los frutos secos y las semillas. Ahí van algunas sugerencias…las almendras, las nueces, el maní, el amaranto y las semillas de chía. En cuanto a frutas, la pera, la manzana o el melón también cuidarán y protegerán tu piel. Deberíamos incluir también alimentos ricos en vitamina D como el pescado azul, la avena y el aceite hígado de bacalao

El aceite de oliva extra virgen es otro gran aliado de nuestra piel. Ya sea sobre pan, en ensaladas, no debería faltar en tu dieta diaria. Algunas recomendaciones para cuidar tu piel:

1. Duerme, tu piel lo agradecerá…

Fundamental un buen descanso. No duermas menos de ocho horas pues es fundamental para mantener nuestra piel saludable.

2. Mascarillas

Nuestro rostro esta expuesto como el que más a las inclemencias meteorológicas, como el viento. Por ello piel friodebemos tener un cuidado especial en su cuidado. No debemos lavar la cara con jabones de manos ni geles y debemos, en la medida de lo posible, evitar usar agua corriente debido a su concentración en cloro. Lo ideal es usar agua embotellada. Y si a ella le añadimos unos copos de avena en remojo durante unos minutos y aplicamos esta solución en el rostro frotando los copos de avena por toda la cara a modo de exfoliante, mejor que mejor. La avena es un reconstituyente excelente para nuestra piel y lo podemos preparar a diario de forma sencilla: mezclaremos una cucharada de copos o polvo de avena en medio vaso de agua y esa solución sera la que frotaremos en la cara. Luego, obviamente, aclarar abundantemente. Este consejo es especialmente indicado por la noche, justo antes de ir a dormir que es cuando nuestra cara ya no deberá enfrentarse a más “trastornos” ese día.

En caso de emplear cremas hidratantes, que sean lo menos químicas posibles y que, especialmente, no contengan alcohol. Aquellas que abusan de aromas y fragancias tampoco son las más aconsejadas porque reseca la piel. Si dispones de una planta de áloe vera, tan pocos remedios son tan nutritivos e hidratantes para tu piel como su pulpa. También podemos optar por remedios sencillos y económicos como la vaselina es muy eficaz, los aceites vegetales o minerales o diversas cremas artesanales.

Finalmente, vamos a darte un último remedio sobre mascarillas ideales para la piel. Por ejemplo, una mascarilla de aguacate con una pizca de aceite de oliva una vez a la semana por toda tu piel. O al menos en la cara. Este remedio es válido también para el cabello. ¿Cómo prepararlo? Usaremos un yogur natural, al que añadiremos un par de cucharadas de aceite de oliva y la mitad de un aguacate. Finalmente, no temas, una yema de huevo. Mezclaremos bien todos los ingredientes y aplicaremos en nuestra cara y pelo. Ahora armate de paciencia y dejalo reposar durante una hora. Finalmente, aclara con abundante agua templada.

3. No al estrés

El estréss es malo para cualquier ámbito de nuestra salud. Pero la piel es la primera que lo refleja. Si estamos estresados habitualmente nuestra piel sufrirá las consecuencias, desde las ojeras hasta el color de piel. Para ello ya sabes: tranquilidad, haz deporte, practica aficiones que te alejen de las preocupaciones. ¿Has probado ya la meditación?

4. Ojo al exterior

Cuando salimos a la calle nos sometemos no solo al frió sino también al sol (que no solo es nocivo cuando hace calor). La contaminación también se adhiere a nuestra piel sin que nos demos cuenta. Lo mejor es proteger la piel de nuestra cara con alguna crema natural. Y cuando regresemos, además de lavar las manos, no olvides lavarte la cara con agua de avena y aplicar alguna crema hidratante.

5. Baño y ducha

piel frio8En invierno apetece una ducha caliente, incluso muy caliente. Pero esto es un error. En realidad deberíamos bañarnos con agua templada (incluso dando unos chorros finales con agua fría). El agua muy caliente tiende a resecar nuestra piel. Entendemos que hay personas que no toleran el agua templada o fría durante la época invernal pero esta es una sensación pasajera y simplemente con agua templada nuestro cuerpo se acostumbra en pocos segundos y la molestia solo será al principio de la ducha o baño. Una vez aclimatados disfrutaremos la ducha igual, ahorraremos en gas o luz pero sobre todo permitiremos que nuestra piel se mantenga más sana e hidratada. La razón es que el agua templada permite reactivar nuestra circulación y que nuestros tejidos se oxigenen mejor. Además, la ducha no debe prolongarse demasiado. Justo antes de salir de la ducha, armate de valor y aplicate un chorro de agua fría, especialmente por las piernas. Al salir de la ducha secate bien cada parte del cuerpo, con vigor pero sin pasarse. Esto también estimula nuestra circulación. Aplicate finalmente alguna crema hidratante, cuanto más natural mejor y trata de que esa loción no contenga alcohol. Algunas buenas opciones son el áloe vera natural o el aceite de almendras.

Una última pauta: solemos tener la calefacción del baño, incluso la de la casa muy alta en invierno. Esto también provoca resequedad en la piel. Lo ideal es emplear un vaporizador de agua caliente o emplear lo menos posible la calefacción.

6. Suplementos específicos

piel frio4Aunque ya hemos citado un montón de consejos alimenticios, no esta de más conocer que también hay otros complementos, siempre naturales, que ayudarán a la salud de nuestra piel. A saber: el aceite de onagra y sus semillas ayudan a mantener el nivel adecuado de grasa que requiere nuestra piel. La onagra previene la sequedad y la aparición de arrugas. También es altamente efectiva la levadura de cerveza puesto que permite regular la producción de grasa desde el interior y es depurativa pues elimina toxinas. Es altamente recomendada para prevenir y eliminar acné o piel grasa.

Otro gran aporte, especialmente en vitamina E es el aceite de germen de trigo, y se considera como un efectivo remedio antiedad que se recomienda, muy aconsejado para fumadores. Finalmente, las algas, puesto que son ricas en yodo y silicio, que dotan a la la piel de suavidad y tersura.

7. Zonas de especial cuidado

piel frio3Hay determinadas zonas de nuestra piel especialmente sensibles al frió y las inclemencias del invierno. Por ejemplo, mucha gente sufre de labios resecos. La solución en este caso es aplicar una capa de miel o de manteca de karité y dejar reposar en la zona el mayor tiempo posible. También son habituales los sabañones debido al frió y viento. Frente a las grietas propias de quienes los padecen, es muy aconsejable emplear crema de árnica o áloe vera. Sin embargo, para calmar el dolor que producen es recomendable aplicar compresas humedecidas con infusión de flores de saúco o, más sencillo, cataplasmas tibios de cebolla hervida.

A veces son los eccemas los que nos quitan el sueño. Contra ellos nada mejor que usar aceite de onagra o gel de áloe vera en la zona afectada por el picor. Finalmente, para calmar las manos agrietadas deberemos introducir, por un rato, las manos en agua templada y una vez las saquemos, masajearlas con aceite de oliva o vaselina. Y sin enjuagar el aceite o vaselina cubrirlas con un paño de algodón para que el calor los absorba y favorezca así su hidratación.




Autor de Plantarte- Periodista y coach en habilidades comunicativas. Formación en Psicología de la Comunicación y PNL. Dime que necesitas y luego averiguamos cómo gritarlo al mundo,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡ESPERA! NO TE VAYAS...
Llevate GRATIS esta GUÍA para desarrollar tus habilidades comunicativas...

!Las claves para potenciar tu capacidad expresiva!
Un manual con reflexiones y  consejos para alcanzar tus metas

Unete a Plantarte y empieza a disfrutar esta guía hoy
SI, LA QUIERO
habilidades comunicativas