Vuelve al trabajo sonriendo: el síndrome post vacacional es mentira

Vuelve al trabajo sonriendo: el síndrome post vacacional es mentira

La alimentación, el ritmo de vida e incluso los pensamientos son algunos de los pilares básicos para poder llevar una vida plena y satisfactoria a todos los niveles. De forma constante recibimos estímulos de carácter social, especialmente desde los medios de comunicación que nos condicionan a este ritmo de vida y lo establecen como aquello que es la “norma” o lo “normal”. Uno de los factores que nos han impuesto es considerar el fin de las vacaciones como algo traumático: es lo que conocemos como síndrome post vacacional.

Por ejemplo, cuando se acercan las fechas navideñas, el ambiente que se palpa en la calle, el ánimo que se genera a nivel social, especialmente desde la televisión y la publicidad es el consumo, los regalos, las compras y las comidas abundantes y copiosas. Otro buen ejemplo: la época de rebajas en los comercios. Cuando se acercan esas fechas muchas personas son conscientes de que han llegado las gangas comerciales gracias a los medios de comunicación. Y eso condiciona hábitos, rutinas y costumbres en las personas. Los medios y la presión social marcan nuestras “agendas” y “dirigen” nuestras vidas.

La mentira del síndrome post vacacional

vuelta al trabajoViene todo esto a cuento de otra gran lacra creada en la sociedad contemporánea: el síndrome post vacacional. Para muchos de nosotr@s el mes de septiembre implica la vuelta al trabajo, a la escuela o a la universidad. Vuelta a la rutina es la frase de despedida estival, pronunciada muchas veces con resignación y desdén. Se trata de volver a los horarios y obligaciones diarias. Y en cada noticiario, de cada cadena, emisora o página de periódico nos lo recuerda, porque si quizá pensábamos volver con energía, la dichosa noticia nos recuerda que no es posible, que todas y cada uno de nosotros tenemos que sufrir ese dichoso síndrome por más fortaleza que tengamos.

Bueno, pues sea este tu caso, o quizá no, lo primero que queremos que tengas muy claro desde este humilde blog es que ese síndrome es otra invención de nuestra sociedad para marcar nuestros ritmos y si acaso sientes que lo estás padeciendo vayas al medico y con un poco de (mala) suerte el doctor te recete unas pastillas para la ansiedad. El síndrome post vacacional es una soberana chorrada basada en no ser consciente de lo que somos, a que nos dedicamos y ser incapaces de asumir los ciclos y momentos que nos toca vivir y punto. El hecho de que pueda angustiarte volver al trabajo no existe porque lo diga un estudio y lo recuerden por la televisión. Se debe a que quizá no te guste tu trabajo…

vuelta trabajo

En cualquier caso deberíamos pensar que, en primer lugar, para tener vacaciones primero hay que tener trabajo. Y en segundo lugar, que gracias a las condiciones laborales tan precarias imperantes en la sociedad ¿moderna?, quien tiene la suerte de disfrutar de vacaciones ya es un privilegiado.

Pautas para desmontar el síndrome post vacacional

De cualquier manera, como cualquier hábito, el retorno al trabajo supone lidiar con la ruptura de una serie de hábitos adquiridos durante los días que hayas tenido vacaciones, sea una semana, un mes o un año sabático (¿¿esto existe de verdad??). Pero existen una serie de pautas que pueden ayudarnos a conciliar mejor ese cambio de rutina, sin que esta tenga que ser necesariamente ni mejor ni peor que lo que hacíamos la semana anterior. Sientes síntomas de estrés... pues solo está en tu cabeza, elimina ese virus de tu disco duro y a seguir viviendo…

  1. Aunque no es un hábito exclusivo de la vuelta al trabajo sino de lo que debiese ser nuestra vida normal, si es recomendable dormir unas 8 horas diarias, y vayamos progresivamente adaptándonos al horario de trabajo, pues entendemos que en vacaciones madrugamos menos. El descanso físico repercute en factores mentales y de estado de ánimo.
  2. En PLANTARTE no vamos a obviar que seguir una dieta equilibrada es fundamental: las verduras, cereales integrales, pescado pequeño, carnes blancas (para quien no es vegetariano ni vegano), frutas, frutos secos o legumbres son los indispensables para nutrir nuestro organismo sanamente.
  3. La practica de ejercicio físico siempre ayuda a sentirnos mejor y afrontar el día a día con más energía. En cualquier caso no hace falta apuntarse a la super moda del running (antes llamada me voy a correr o hacer futing -en chándal y sin mallas-) y cada persona debería adaptarse a sus condiciones físicas: simplemente caminar ya es saludable, nadar es bueno para la espalda, o incluso bailar. Sin olvidar los beneficiosos yoga, pilates o tai-chi.
  4. Al principio de este artículo hablábamos de los beneficios de una mente sana. Y esta se alcanza cuando centramos nuestra atención en aquello que realmente nos gusta hacer, vamos un hobby. Puede ser leer, escribir, tocar un instrumento. Siempre aconsejamos que potencien la creatividad, que nos aíslen de la rutina pues son nuestros momentos, aquellos en los que nos acercamos a nuestra auténtica esencia. Hay gente que niega tener o no sabe muy bien que hacer. En realidad es una excusa en la que nos sumerge la pereza para no afrontar emprender algo nuevo, o por miedo a que no se nos de bien. Sí quieres tocar la guitarra hazlo. Quizá la satisfacción de tus primeros acordes te lleve a una satisfacción que hace tiempo no sentías… La ansiedad se “cura” creando y sintiéndonos realizados…banner ansiedad2
  5. Como ya comentamos artículos atrás, el hecho de ser consciente de lo que haces, desde la respiración hasta el disfrute que proporciona saborear cada momento presente vivido nos lleva a tener una actitud positiva. Es sorprendente, como establecen tantísimas teorías (la ley de la atracción, por ejemplo) que observar de forma positiva cada cosa que nos sucede acaba atrayendo más cosas positivas: conocer gente nueva que aporte valores positivos a nuestra vida, descubrir cosas interesantes y temas que empiecen a fascinarnos. En realidad es sencillo, solo hay que romper la burbuja de la rutina y estar atentos a que cada día, ya sea en el Caribe o en tu oficina te puede brindar momentos de felicidad. ¿A que ahora ya entiendes mejor por que lo del sindrome post vacacional es una estupidez?vuelta al trabajo3

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Autor de Plantarte- Periodista y coach en habilidades comunicativas. Formación en Psicología de la Comunicación y PNL. Dime que necesitas y luego averiguamos cómo gritarlo al mundo,

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